miércoles, agosto 03, 2016

Un Verdadero Discípulo
(Isaías 50:4-5)

Isaías 50:4-5 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

4 Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios.
5 Jehová el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás.


La palabra Sabio viene de limmúd: instruido, acostumbrar, discípulo, enseñar, habituar.

Un buen discípulo es instruido y aprende a escuchar siendo enseñado. Isaías al mismo tiempo que enseña cómo Dios le ha enseñado y él ha escuchado, así mismo habla del Mesías que iba a ser un gran sabio, hablando lo que había aprendido de su Maestro(Dios Padre).
Isaías aprendió y obedeció a ese aprendizaje, hablando lo que el mismo Dios le decía a pesar de lo que sufriera siempre lo hacía porque había aprendido a ser un verdadero discípulo. El mismo declara que Dios abrió sus oídos, era necesario que los oídos del pueblo de Israel fuese abierto también para poder escuchar al Señor y aprender a ser sabios, pero Israel era rebelde más aún Isaías no fue así y no “volvió atrás”
Aplicación
De la misma manera que Isaías aprendió de Dios, los discípulos de Jesús Aprendieron de Jesús, pero lo más importante que ambos tan Isaías como los discípulos atendieron al llamado y a pesar de los problemas o dificultades que enfrentaron no se volvieron atrás. nosotros debemos de aprender a ser discípulos de Cristo, a luchar y pelear sin volver atrás sino siempre siguiendo al blanco perfecto que es Cristo, corramos la carrera. Escuchar es poner en practica tambien, no seamos tan solamente oidores sino hacedores de la palabra, aunque sea difícil, aunque nos cueste mucho, aun aunque tengamos que dejar muchos deseos propios o metas propuestas.

Un verdadero discípulo tiene 2 características
  1. Sabe escuchar.
  2. Es enviado y atiende a ese envío. (pone en práctica lo que aprendió)

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